Pensamiento positivo para reducir el estrés
Las personas tenemos un diálogo constante con nosotras mismas. Este diálogo interior puede realzar tu bienestar o, por el contrario, desencadenar una serie de factores negativos como la angustia, el estrés, el cansancio, la rabia interior, la ira permanente y el miedo. El pensamiento positivo y el pensamiento negativo muestran dos caras de una misma moneda. El arte de vivir puede ser apasionante cuando te animas a ver el vaso medio lleno, o todo lo contrario cuando das rienda suelta al pesimismo.

El efecto saludable del pensamiento positivo

El pensamiento positivo es saludable para reducir el estrés porque la forma en la que te tratas a ti mismo te ayuda a cuidar de ti como si fueses tu mejor amigo. Cuando refuerzas el optimismo que hay en tu interior, estás utilizando tus recursos de una forma inteligente a nivel emocional para relativizar tus preocupaciones.

Por ello, para reducir el estrés con pensamiento positivo es recomendable afrontar los problemas con sentido del humor y tomando distancia respecto del conflicto para recuperar la perspectiva. En cambio, el pensamiento negativo marcado por la culpa y los juicios de valor muy duros, produce la sensación de llevar una mochila cargada de piedras sobre la espalda.

Pensamiento positivo para reducir el estrés

Deja la mente en blanco

Aunque este diálogo interior es muy recurrente, es básico encontrar espacios para silenciar la mente y dejar el pensamiento en blanco. En ocasiones, este diálogo interior es ruido. Así sucede cuando nos estancamos en la queja.

Salir a pasear en soledad, practicar yoga, hacer una actividad automática, meditar y realizar un ejercicio de relajación son medios adecuados para dejar la mente en blanco y descansar a nivel mental. También es un placer para algunas personas dormir más tiempo durante el fin de semana.