Perfiles obsesivos
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) se caracteriza sobre todo porque el paciente presenta una serie de ideas y comportamientos obsesivos que se repiten una y otra vez con objeto de minimizar la ansiedad que siente el paciente si no los realiza. Aunque en un principio pueda parecerlo, no todas las obsesiones son del mismo tipo y, dependiendo de cuáles sean, se califica a los enfermos en distintos grupos:

Los verificadores: Son aquellos que comprueban una y otra vez que todo está bien con objeto de evitar que se produzca un accidente o un hecho lesivo para ellos. Por ello verifican que han cerrado bien todas las puertas de la casa, que han cerrado el gas y que todos los electrodomésticos y otros aparatos funcionan correctamente. Como el temor no desaparece, el chequeo es continuo o tienen una serie de rituales que les llevan a repetir la conducta un determinado número de veces hasta relajarse.

Lavadores: Viven obsesionados por la idea de contagiarse de una enfermedad o de contaminarse, y se preocupan constantemente por los gérmenes, virus, etc., lo que los lleva a lavarse las manos, la ropa o limpiar la casa un número incontable de veces hasta que creen que todo está perfectamente limpio. Si por accidente tocan algo que puede estar contaminado, comienzan de nuevo.

Ordenadores: Necesitan que todo esté perfectamente colocado de un modo determinado por ellos. Suelen tener los objetos de la casa agrupados de un modo determinado y suelen seguir rituales de colocación de objetos, vestirse siempre en el mismo orden, etc. Les causa una gran ansiedad que alguien toque o mueva sus cosas.

Obsesivos puros: Viven atormentados por pensamientos negativos sobre la posibilidad de cometer actos violentos, matar a alguien o autolesionarse. Para evitar esto, repiten conductas como contar, repetir palabras o frases o realizar ciertos sonidos para luchar contra estos pensamientos y disminuir su ansiedad.