Personas frías y calculadoras
En la sociedad existen muchas personas. Por ello, también existen modos de ser muy distintos. Formas de ser que pueden resultar más o menos compatibles con tu carácter y con tu forma de vivir la vida. Existe un modo de ser que resulta bastante difícil de sobrellevar: hay personas frías y calculadoras que nunca pierden el control de las situaciones, tienen poco nivel de empatía, escuchan más sus pensamientos que sus emociones… ¿Qué puedes hacer en caso de que tengas que estar cerca de alguien así?

En primer lugar, intentar ver los bueno de esa persona. Todo el mundo tiene puntos positivos y también, defectos. Por ello, merece la pena aprender a vivir poniendo el foco de atención en el lado más amable de los demás. Por otra parte, tú decides el grado de intimidad que quieres tener con cada persona. Existen relaciones más superficiales que otras. Por ello, puede que no sea lo más adecuado, tener como íntimo amigo a alguien frío y calculador.

La personalidad de alguien frío y calculador también puede asociarse con otros rasgos poco positivos: chantaje emocional, manipulación, o utilización de las personas en base a los propios intereses… No es malo ser frío en ciertos momentos de la vida, de hecho, es muy positivo serlo en los negocios, por ejemplo. Sin embargo, alguien que se comporta así siempre no deja que las cosas fluyan por pura inercia, no se relaja.

Las personas que son frías te marcan una barrera que no puedes superar. Dicha barrera es invisible, sin embargo, la notas y la sientes de verdad. Por ello, aquel que tiene que convivir durante mucho tiempo con esa barrera puede tener tensión y malestar por una rigidez interior que le impide ser natural. Las personas que son frías y calculadoras pueden cambiar pero solo lo harán por un deseo propio.