Personas jóvenes que se sienten viejas
La realidad es que la juventud, es decir, el bienestar es interior. Esta es una de las razones por las que puedes conocer en tu vida a personas que tienen ochenta años y transmiten un magnetismo increíble, una fuerza especial y tienen muchas ilusiones. Sin embargo, en el lado opuesto de la balanza, también existen personas jóvenes que viven sin un sentido concreto, que están atrapadas en el miedo y que están tan cansadas que por dentro se sienten viejas.

En una sociedad marcada por unos roles muy exigentes a nivel estético, en la que muchas personas viven esclavas del propio cuerpo, del gimnasio y de los productos de belleza, nadie nos dice que no existe maquillaje para el alma. Es decir, que al final, no existen trucos mágicos para mejorar la presencia anímica ya que es uno mismo el que a través de su actitud debe aprender a vivir en base a cada edad.

Y es que, cada etapa de la vida tiene algo bueno. Los puntos positivos de la juventud son la ingenuidad, el hecho de tener todo el futuro por delante, la salud, la fuerza… Sin embargo, la vejez también tiene muchas ventajas. Al ser consciente de que el final está más cerca, se aprovecha mucho más el tiempo. Por otra parte, también se tiene la suerte de poder echar la vista al pasado para recordar los grandes momentos de la vida y del destino.

Además, quienes han superado la barrera de los ochenta y de los noventa años deben sentirse afortunados sencillamente, por haber tenido el privilegio de una existencia larga. Y es que, hay gente que se queda a mitad de camino hacia la vejez. Las personas que son jóvenes y se sienten viejas tienen tristeza, dolor, falta de autoestima, falta de motivación y pocas ilusiones.