Personas que no quieren ir al psicólogo
Existen personas que todavía siguen arrastrando muchos prejuicios con la idea de ir al psicólogo. Un hecho que observan de una forma negativa cuando en realidad, un psicólogo es un profesional competente y capaz de abordar temas humanos. De hecho, es un espcialista que puede atender temas que no alcanza un coach por su formación. Pero el problema se agrava cuando personas que necesitan ayuda de verdad, se niegan rotundamente a visitar a un psicólogo.

Una de las excusas más utilizadas suele ser la de: “Yo no quiero contar mis problemas a alguien que no me conocce de nada”. Conviene relativizar, y entender que la relación que se establece con un psicólogo no es de amistad, es un vínculo humano de otro nivel. Y por mucho que cueste entenderlo y aceptarlo, contar los problemas personales, los temas íntimos a un desconocido, es el primer paso para empezar a avanzar cuando por ti mismo, no puedes hacerlo. Muy pronto se crea un nexo de confianza entre médico y paciente.

Normalizar el hecho de ir al psicólogo

Es importante normalizar el hecho de ir al psicólogo, entender que se trata de algo natural y que convertir este tema en un tabú no es nada positivo. Sin embargo, cada persona es libre de vivir este tema como desee. Es decir, también existe la posibilidad de ir al psicólogo pero no contar el dato a nadie más que a los más cercanos. Por contraste, resulta curioso que algunas personas asocian la idea de ir a un coach con el prestigio.

Personas que no quieren ir al psicólogo

Buscar un buen profesional

Buscar un buen profesional es más fácil de lo que parece de entrada, cuando uno se encierra en la idea negativa de los psicólogos, sencillamente, porque hay muchos profesionales cualificados y formados. Quienes se niegan en rotundo a ir a un psicóogo, necesitando ayuda, deberían darse la oportunidad de cambiar de opinión a través de la experiencia. Es decir, pueden tomar la iniciativa de iniciar terapia, con la libertad de dejarla a los dos meses si no están contentos con el resultado. Cuando una persona que necsita ayuda de verdad, la recibe, se siente tan bien consigo misma, que se da cuenta de que no puede tirar por la borda todo lo avanzado.