personas-que-pasan-gran-parte-del-tiempo-enfadadas
Existe un síntoma claro de infelicidad: el enfado crónico. Es decir, la frustración interior de estar a la defensiva ante la vida. Existen personas que tienen muchas dificultades en sus relaciones sociales porque pasan la mayor parte del tiempo enfadadas y descargan su energía negativa y su mal humor con los demás. En este tipo de situaciones, nada cambia hasta que uno mismo, deja de considerarse víctima de las circunstancias para pasar a ser dueño de sus actos. ¿Qué esconde el enfado crónico?

Sentimientos asociados al enfado

El enfado está vinculado con la tristeza. Una tristeza profunda que produce un desgarro notable en el corazón y se transforma en ira y en desencantamiento. Quien pasa gran parte de su tiempo enfadado siente que en su balanza emocional pesa más lo negativo que lo positivo.

Desde un punto de vista emocional, un enfado prácticamente permanente muestra un enfado con la propia vida, una situación no resuelta que tiene su causa en el pasado y que se ha ido haciendo más y más grande hasta el punto de desbordar a la persona. Los problemas del pasado solo se resuelven cuando se afrontan desde el presente.

Personas que pasan gran parte del tiempo enfadadas

Quieren que todo sea a su forma

Las personas que pasan gran parte de su tiempo enfadadas también sufren un gran desgaste interno porque no aceptan que las cosas y los demás no sean exactamente como ellos quieren. Es decir, el enfado se va reduciendo cuando la persona deja de enfrentarse a la realidad para asumirla tal y como es de una forma natural.

En muchos casos, detrás de un enfado crónico, no existe un cascarrabias sino una persona vulnerable que está pidiendo a gritos amor y cariño (aunque lo exprese de una forma equivocada). Cualquier ser humano ha podido estar en este punto en algún momento de su vida, un punto de estancamiento y dolor.