Personas que se creen el centro del mundo
Existen personas que se creen el centro del mundo a pesar de que nunca lo reconozcan. Pero es suficiente con tener un poco de observación para detectar a tiempo la actitud de alguien egocéntrico. En Psicoblog te damos las claves para desenmascarar este tipo de comportamientos.

Utiliza mucho la palabra yo

Son personas que en una conversación repiten con una frecuencia excesiva la palabra yo. El uso de esta palabra refleja que su forma de pensar tiene poco en cuenta otras opciones reales como el nosotros. Una persona que piensa de acuerdo a este esquema, enfatiza mucho sus necesidades pero no se pone en el lugar de los demás, al menos, de entrada.

Defiende sus derechos pero no sus obligaciones

Las personas que se creen el centro del mundo y enfatizan tanto su yo, se convierten en jueces que defienden sus derechos en cualquier vínculo, sin embargo, no dan el mismo peso a sus obligaciones en relación con los demás.

Yo caprichoso

Las personas que se creen el centro del mundo tienen un niño mimado muy grande en su interior al que tienen que educar con cariño y respeto para poder cambiar. De hecho, es importante apostar por el cambio porque la consecuencia que tiene este tipo de actitud a largo plazo es que la gente se agota al relacionarse con alguien que piensa en exceso en sí mismo y muy poco en los demás.

Personas que se creen el centro del mundo

Se rompe el equilibrio de la relación

Desde un punto de vista, se rompe el equilibrio de la relación de pareja o amistad en donde las dos partes están en igualdad de condiciones. En cualquier vínculo afectivo, es importante aprender a ceder, saber esperar y entender que el otro no tiene la obligación de satisfacer las necesidades propias porque las personas no se utilizan como a un objeto.