Pintar para practicar la arteterapia
Hoy en día, muchas personas asisten a clases de pintura organizadas por centros culturales. Talleres en los que los alumnos se sumergen en el universo de color. El arte es toda una terapia que aporta grandes dosis de bienestar emocional. A través de la pintura, puedes crear un universo distinto y dar forma en el espacio de lienzo a esas ideas que te gustaría plasmar. Por tanto, el arte es una forma de comunicación que te ayuda a canalizar por una vía saludable tus pensamientos y sentimientos.

La pintura nos aporta una enorme sensación de libertad y esto puede ser muy terapéutico en el caso de que una persona esté encerrada en una situación que le hace sentir como en una encrucijada. Existen imágenes que resultan inspiradoras a nivel de felicidad, por ejemplo, dibujar un paisaje con un camino central.

La pintura de la belleza

La pintura requiere de un alto nivel de atención y de concentración, por tanto, mientras te distraes con tu tarea te olvidas por un momento de todo aquello que te preocupa y que pesa en tu corazón. A través de la colorterapia que puede ser un complemento a la arteterapia también puedes jugar con los colores para proyectar en ti un estado de ánimo. Los colores vivos producen efecto alegre a nivel interno, por el contrario, los tonos grises y apagados pueden hacer sentir del mismo modo a quien, de por sí, ya se encuentra en este punto.

La arteterapia es una forma de construir belleza, por tanto, desde el punto de vista estético, te ayudará a conectar con la propia esencia de la vida. Aumentando tu nivel de pensamiento positivo, tu autoestima alta y tu serenidad. La arteterapia también es una forma de compartir ya que podrás enseñar tus creaciones a esas personas de tu entorno a las que te apetece hacer partícipes de tu mundo interior.

Pintar para practicar la arteterapia
Puede ocurrirnos que tengamos un dolor interno que no podemos expresar con palabras y, sin embargo, sí podemos mostrar a través de otras vías de comunicación. Por tanto, desde este punto de vista, la pintura es como abrir una nueva puerta en nuestra vida. Además, desde el punto de vista de la inteligencia emocional, el arte es una vía muy positiva para expresar tu sensibilidad.

Otros componentes de la pintura como terapia

Pero además, existen algunos elementos que acompañan al proceso creativo de pintar que también influyen de un modo muy positivo en tu estado de ánimo. Por ejemplo, el contacto con la luz natural ya que es aconsejable que elijas una habitación con buenas ventanas para apreciar mejor los matices de cada tonalidad. Y también puedes acompañar algunos de tus ratos de pintura de buena música clásica o cualquier melodía de ambiente que te inspire.

Pintar para practicar la arteterapia
Incluso, puedes inspirarte en el cine para observar la importancia que tiene la pintura para expresar un sentimiento. La película “La chica danesa” es un claro ejemplo de ello. Pero además, el plan de ocio de visitar galerías de arte y exposiciones de pintura es una fórmula para integrar la arteterapia como espectador en tu vida.

El poder de la pintura es tan importante que incluso es una herramienta que puede utilizarse dentro de un proceso de coaching en el que el cliente afronta el reto de pintar sus miedos. No se trata de ser un gran pintor sino de jugar con el espacio y los colores para dar forma a una nueva realidad que conecta de forma directa con tu propio yo.

Si te gustaría apuntarte a una nueva actividad de ocio, las clases de pintura pueden aportarte más de lo que piensas.