Placeres saludables
Existen placeres que son un verdadero regalo para los sentidos. Es decir, cualquier persona tiene la capacidad de deleitarse en pequeños regalos en la rutina diaria. Existen placeres que son vitales y muy saludables, es decir, te ayudan a estar mejor, te permiten sentir alegría y te sientes afortunado por vivir esos momentos cargados de gozo sensible. ¿Qué placeres saludables te ayudan en tu día a día?

Por ejemplo, el placer de dormir es un verdadero regalo para muchas personas. Es decir, existe gente que más allá de la necesidad de descansar un mínimo de ocho horas diarias, también siente el placer de dormir hasta tarde el fin de semana. En este caso, este hábito te ayuda a reparar energías perdidas a lo largo de la semana. La amistad es otro placer muy saludable. Sin duda, nos referimos a la amistad verdadera y auténtica, esa en la que se comparte intimidad y existe verdadero conocimiento mutuo. En ese caso, los amigos se sienten bien y se sienten libres porque pueden mostrarse tal y como son.

El placer más saludable es aquel que viven las personas cuando se centran al cien por cien en el presente. Es decir, cuando se liberan de la carga del pasado y no se preocupan por aquello que pasará después. Simplemente, viven la magia del ahora. Por otra parte, el placer de celebrar un evento en buena compañía también es uno de los que deja huella en la vida. Por ello, los cumpleaños siempre son especiales si puedes estar junto a aquellos que te quieren. Además, el placer del amor eleva las almas al más puro estilo platónico. Es decir, el amor verdadero te hace salir de ti mismo para llegar al corazón ajeno y formar un pequeño microcosmos junto a la otra persona. Existen placeres que no tienen precio, por ejemplo, observar el firmamento en una noche de verano, escuchar el sonido del río, caminar por la orilla de la playa…