Volver de vacaciones no es plato de buen gusto para nadie, volver a recuperar la rutina, el horario y el trabajo se hace cuesta arriba. De nuevo aparece el estrés, la ansiedad y al angustia. Pero no debemos dejar que esas emociones nos superan, es importante regresar al trabajo con tranquilidad, con una actitud positiva y recuperar el ritmo laboral de forma progresiva. Todo el mundo puede ser feliz, incluso trabajando, es cuestión de voluntad.