Todos somos capaces de dirigir nuestros pensamientos hacia el lugar donde queremos, es decir, pensar de forma positiva es cuestión de voluntad. Con unos pequeños ejercicios podrás evitar esos pensamientos negativos que colapsan tu mente, fundamentan el miedo y te impiden progresar con seguridad. Pensar cosas buenas y ser optimista ante la vida es la mejor forma de alcanzar la felicidad plena.