Pon un poco de estrés en tu vida
El ritmo de vida que llevamos, los problemas a los que tenemos que hacer frente a diario, y todo lo que conforma nuestro día a día nos someten a unos grandes niveles de estrés que, a la larga, puede tener consecuencias negativas en nuestra salud física y mental. Por ello, realizamos actividades tendentes a eliminarlo, como ejercicios de relajación, práctica de diferentes actividades deportiva y cualquier otra actividad que nos resulte placentera y nos haga sentirnos relajado.

Sin embargo, a pesar de su mala prensa, el estrés tiene también un lado positivo, cuando su grado no es muy alto. Un ligero nivel de estrés nos hace estar alertar, estar abiertos a más posibilidades, tener la mente más despierta y, como han descubierto recientemente los investigadores, incluso nos puede ayudar a tomar mejores decisiones en nuestra vida.

Así se desprende de un estudio llevado a cabo por Martin Paulus, profesor del área de psiquiatría de la Universidad de California en San Diego, que ha estudiado el efecto que tiene un ligero nivel de estrés y ansiedad sobre la toma de decisiones, y de dicho estudio ha concluido que, cuando actuamos sometidos a un pequeño nivel de ansiedad, ésta nos permite detectar con más facilidad consecuencias negativas cuando tomamos una decisión, para evitar involucrarnos en situaciones que nos creen más ansiedad, por lo que resulta una ayuda efectiva.

Esto se debe a que, al estar alerta por ese mínimo grado de estrés, somos más cautelosos. Esto también tiene un lado negativo que se da cuando el nivel de ansiedad y estrés es muy alto, tanto que nos puede llegar a paralizar, debido a la anticipación que hacemos de posibles peligros que sentimos como reales y que nos impiden tomar cualquier riesgo.