¿Por qué creemos en el horóscopo? El efecto Forer
Son muchas las personas que, cada día, buscan en el periódico o en Internet la predicción de cómo será su día según su signo del horóscopo. Y son muchas quienes se sienten plenamente identificadas con lo que su horóscopo dice, asombradas de cómo es posible que quien lo redacta tenga tal poder de adivinación sobre su vida. Teniendo en cuenta quee el periódico o la página de Internet están dirigidos a cientos de miles de personas en todo el mundo, el hecho de que sigamos pensando que esa predicción en concreto se dirige a nosotros no es debido a superstición ni una falta de inteligencia, sino a lo que en psicología se conoce como el Efecto Forer.

Este efecto se conoce también como la falacia de la validación personal y es un sesgo cognitivo que hace que las personas tendamos a aceptar descripciones personales vagas y generales como excepcionalmente aplicables a nosotros mismos, sin caer en la cuenta de que dichas descripciones podrían ser aplicadas también a un gran número de personas (todos los nativos de un mismo signo, en este caso).

Este efecto recibe su nombre del psicólogo que determinó su existencia, Bertram Forer, quien realizó un test de personalidad a diferentes sujetos pidiéndoles que evaluaran la precisión del mismo en una escala del 1 al 5, siendo 5 la puntuación máxima. Curiosamente, este test estaba compuesto por afirmaciones generales extraídas de diversos horóscopos y la puntuación media que obtuvo dicho test fue del 4,5.

¿Qué es lo que nos lleva a aceptar como válidas estas afirmaciones? Según los psicólogos, esto se debe a dos factores: por un lado, nuestro deseo de que dichas afirmaciones sean verdad y por el otro el hecho de que todos tendemos a aceptar afirmaciones cuestionables sobre nosotros mismos siempre que sean positivas y halagadores, interpretándolas de modo que logremos que, en efecto, acaben por referirse a nosotros.