¿Por qué el pensamiento cambia nuestra realidad?
Tenemos tantos pensamientos a lo largo de un solo día que al final de la jornada somos incapaces de recordar todo aquello que ha pasado por nuestra mente. Tenemos pensamientos automáticos que se convierten en una especie de segunda naturaleza porque tienen tal fuerza que podemos llegar a sentir que forman parte de nosotros mismos cuando en realidad, podemos modificar nuestras creencias. Con trabajo, esfuerzo y constancia pero podemos hacerlo.

¿Por qué el pensamiento cambia nuestra realidad? Porque con él creamos una mirada del mundo, es decir, generamos una perspectiva. Puedes realizar el ejercicio visual de observar cómo, desde cada una de las ventanas de tu casa, tienes una perspectiva distinta del paisaje.

La terapia del optimismo

En el mapa del mundo emocional ocurre lo mismo. Todo cambia dependiendo del lugar en el que nos posicionamos. Teniendo en cuenta que los beneficios de pensar en positivo son mucho más numerosos que los que nos ofrece la negatividad, es un signo de inteligencia emocional invertir en la cuenta del banco emocional, dosis de energía positiva.

¿Por qué el pensamiento cambia nuestra realidad?

El optimismo nace de dentro

También puedes comprobar cómo el pensamiento cambia tu realidad en aquellos días en los que estás contento por una buena noticia, en contraste con el desánimo causado por un acontecimiento determinado. En algunos momentos, esta alegría viene condicionada por acontecimientos externos pero en otros muchos momentos de la vida también debemos obligarnos a nosotros mismos a cultivar la alegría interna para transformarla en un hábito.

La clave reside en aprender a dar valor a todos aquellos regalos que nos ofrece la vida cada día y que con mucha frecuencia, no los apreciamos debidemante porque los damos por supuesto pensando que estarán allí siempre o que nosotros lo estaremos. La vida es un don y deberíamos recordarlo con más frecuencia.