¿Por qué el tiempo pasa tan deprisa?
El tiempo pasa volando, especialmente, en algunas épocas. Es decir, en un momento de tristeza, dolor o sufrimiento parece eterno. De ahí que la tristeza produzca tanta desesperanza, parece que nunca va a llegar a su fin la oscuridad para dar paso a la luz del sol. Sin embargo, existe una sensación universal que cuando intentas racionalizarla puede llegar a causarte angustia y dolor. ¿Por qué el tiempo pasa tan deprisa?

Es decir… ¿Por qué la vida a veces parece pasar a velocidad de vértigo, casi sin que te des cuenta? La realidad es que desde un punto de vista filosófico es muy difícil explicar esta sensación sencillamente, porque la idea del tiempo es uno de los mayores misterios que afectan al hombre.

El calendario de la vida tiene instantes de todo tipo, y también, de una forma misteriosa con el paso de los años, tendemos a recordar más los buenos momentos que los malos desde la perspectiva presente. Es como si nuestra memoria difuminase la historia que hemos protagonizado nosotros mismos para tener un mejor sabor de boca.

El tiempo pasa muy deprisa, sencillamente, porque la vida es bonita y un regalo. Es decir, siempre que crees que te encuentras ante algo bueno lo disfrutas y lo valoras de verdad. Por ello, no miras al reloj, simplemente, sientes y disfrutas. Pero existen hechos como la muerte que nos hacen darnos cuenta de nuestra temporalidad. Cuando tenemos que decir adiós a un ser querido, algo cambia dentro de nosotros mismos.

Al final esta sensación de la rapidez con la que pasa el tiempo nos recuerda muchas cosas. Que en realidad lo único que existe es el presente. Es decir, el pasado es sólo un recuerdo y el futuro una hipótesis. Por otra parte, debes vivir cada segundo como si fuese el último, simplemente, porque la vida es un regalo que tiene fecha de caducidad.