¿Por qué es normal tener inseguridades?
Existen situaciones en las que las personas se ponen la zancadilla a sí mismas al marcarse objetivos que son totalmente irrealizables. Así ocurre cuando existen personas que, con la meta de ser más seguras, asocian esta idea con el rol de no tener ningún tipo de inseguridad: ¿Acaso existe un ser humano que no experimente inseguridades en algún ámbito o en algún instante? La exigencia de la perfección nos puede arrastrar hacia un concepto de humanismo totalmente imposible.

Capacidad de superación personal

Tener inseguridades es inherente a la naturaleza humana en tanto que una persona está en un proceso de transformación constante y con mucha frecuencia, vive situaciones por primera vez. Es decir, existe la inseguridad del primer trabajo, el primer amor, la primera decepción personal… Desde la inexperiencia que surge de salir de la zona de confort es posible experimentar la desorientación de no saber qué hacer exactamente. Sin embargo, incluso cuando una persona tiene más experiencia en un campo en concreto, puede tener inseguridades en tanto que toda situación es nueva, es decir, tiene algo único y diferente.

Tener inseguridades conecta con la esencia de la persona como un ser con una infinita capacidad de superación que tiene el poder de potenciar sus fortalezas y perfeccionar sus áreas de mejora. En el caso de no tener ninguna inseguridad, perdería todo su sentido la superación personal.

Además, las personas no son máquinas sino que tienen días mejores y momentos peores marcados por cambios de estado de ánimo, mayor o menor grado de concentración, distinto nivel de motivación, un entorno personal cambiante… Todo ello también influye en las propias inseguridades personales.

¿Por qué es normal tener inseguridades?

Identifica tus inseguridades

El verdadero objetivo de coaching es poner nombre a esas inseguridades concretas y elaborar un plan de acción para trabajar poco a poco ciertas carencias. Incluso los superhéroes de las películas tienen algún punto débil.