Por qué gestionar tus emociones
Las emociones son reacciones psicofisiológicas como respuestas que se representan en modos de adaptación a los estímulos ambientales. Cuando sientes una emoción es porque está siendo la encargada de decidir la respuesta que darás y se encargará de activar las redes asociativas en tu memoria. Es por eso que las emociones te harán recordar las cosas como agradables o desagradables. Algunas emociones agradables son: seguridad, curiosidad, alegría, admiración o sorpresa. Algunas emociones desagradables son: miedo, asco, tristeza, culpa o rabia. ¿Cuáles más clasificarías como agradables o desagradables?

Para poder tener una buena salud mental, es imprescindible que se tenga una buena gestión de las emociones. Todas las emociones son necesarias en tu vida y que sean positivas o negativas no depende tanto de la emoción en sí si no si esa emoción está siendo coherente con las circunstancias vividas y si está siendo equilibrada, extrema o escasa.

Felicidad

¿Qué se necesita para ser feliz? Esa es una pregunta que muchas personas se hacen a lo largo del día. ¿Dinero? ¿Amor? ¿Salud? Quizá lo que se necesita es un conjunto de aspectos que te hagan sentir una emoción importante: seguridad. Sin una seguridad la felicidad aún queda muy lejos de ti.

Por qué gestionar tus emociones

Coherencia en las emociones

Las emociones deben tener una coherencia en sí mismas y dar sentido a las circunstancias que se viven. Por ejemplo si nunca te sientes feliz por nada es porque algo no va bien en ti, o si una persona cercana a ti se muere y no sientes tristeza, algo va mal también. ¿Y si no sientes miedo a ponerte ante un animal salvaje? Quizá tus días estén contados.

Las emociones

Las emociones desagradables existen para protegerte ante los peligros, pero a veces se convierte en enemigo, por ejemplo en fobias. Si no se sabe gestionar bien el miedo en ocasiones que no existe un peligro real, la emoción que debe protegerte se convierte en una enfermedad que puede afectar a tu calidad de vida y adaptación a tu entorno.

Tus emociones son tus aliadas y debes escucharlas y gestionarlas adecuadamente porque están para decirte cuando estás feliz y también te avisan cuando algo no va bien e incluso si necesitas un cambio o incluso ayuda profesional.