¿Por qué la gente es desconfiada?
Existen personas que son desconfiadas. De hecho, en cualquier momento de la vida, una persona ha atravesado un capítulo de dificultad en sus relaciones interpersonales. Así sucede, por ejemplo, cuando estás más a la defensiva o cuando te han roto el corazón. Sin embargo, nadie es desconfiado por naturaleza sino que este sentimiento siempre tiene su causa en la experiencia. En este caso, conviene recordar que todo el mundo merece tener una oportunidad sin que le comparen con otra persona del ayer que no actuó correctamente.

Por otra parte, a nivel social, la influencia que tienen los medios de comunicación también es muy potente a la hora de poder transmitir un sentimiento de desconfianza social. Así sucede a partir de las noticias trágicas de robos, asesinatos o niños desaparecidos. Sin duda, seguramente tendrían que hacer un canal de televisión destinado únicamente a hablar sobre buenas noticias para poder generar optimismo y esperanza en los demás.

En la vida, lo positivo es encontrar el equilibrio entre ser demasiado confiado o el punto contrario. Ambos extremos son malos porque te hacen quedar desprotegido. Conviene recordar que no todo el mundo es bueno, ni tiene buenas intenciones. Por ello, hay que dar tiempo al tiempo para conocer a las personas. ¿Qué puedes hacer cuando atraviesas un periodo de desconfianza? Evita quedarte encerrado en ti mismo y sigue relacionándote con los demás. En algún momento, verás que tu perspectiva cambia porque siempre existen personas que rompen tus esquemas en positivo, te hacen darte cuenta de que están ahí a tu lado, para lo bueno y para lo malo.

La desconfianza es una actitud muy incómoda para vivir que aporta sufrimiento, dolor y heridas que te hacen quedar a la deriva de un sentimiento que muchas veces, no tiene ningún fundamento real.