¿Por qué la mente se adelanta al futuro?
¿Por qué la mente se adelanta al futuro? El futuro es esa ventana abierta de la imaginación en la que todo es posible de alcanzar. Es decir, es ese espacio para soñar y huir, en muchas ocasiones, de las preocupaciones presentes de la vida cotidiana. Visto en positivo, el futuro es fantástico ya que soñar y tener confianza también aporta una ilusión en el presente.

Por tanto, desde este punto de vista no es malo vivir el futuro, aunque eso sí, con un equilibrio. Sin embargo, también existe otro lado de la moneda. Y es ese que se muestra en la antelación obsesiva del mañana, cuando alguien se preocupa por cosas que no sabe si sucederán en realidad o tiene demasiado miedo. El miedo paraliza, por ello, resta capacidad de vivir el presente.

La mente se adelanta al futuro en más de una ocasión. En primer lugar, porque el ser humano tiene el deseo interior de controlarlo todo, es decir, busca seguridad. La seguridad que es necesaria para vivir con tranquilidad interior. Sin embargo, el destino es imprevisible e incierto como bien muestran acontecimientos imprevistos.

Por otro lado, la mente humana también se adelanta al futuro por impaciencia, es decir, por no tener la capacidad de esperar hasta que haga falta para saber la verdad sobre determinado asunto. De este modo, a veces, la vida se va en una espera constante. ¿Por qué esperar a mañana cuando puedes disfrutar hoy de todo eso que tienes? El futuro aporta cierto grado de preocupación, especialmente, en tiempos de crisis económica. El temor ante un futuro laboral incierto está vinculado con otras muchas preocupaciones. Como por ejemplo, no poder mantener a la familia. Sin embargo, antes que el futuro está el hoy. Por tanto, vive ese presente, recuerda los momentos agradables del ayer y abre en positivo la puerta del mañana.