¿Por qué miramos hacia arriba cuando pensamos?
Si te fijas, cuando haces a alguien una pregunta, especialmente si es complicada y tiene que reflexionar la respuesta, te darás cuenta de que, o bien cierra los ojos o mira al cielo. Estos gestos no responden a un capricho si supone que nos estén mintiendo. Muy al contrario, este gesto indica que su cerebro está buscando la información necesaria para responder a la pregunta que le hemos realizado.

La información entra a nuestro cerebro a través de los sentidos. Cada tipo de información grabada se guarda en el archivo correspondiente y es en ellos donde nuestro cerebro busca para recordar o responder preguntas. Mirar al cielo no significa esperar que los dioses nos ofrezcan la respuesta correcta, sino que estamos visualizando la posible respuesta a la pregunta.

Además, esto también lo hace el cerebro porque en el cielo suele haber menos estímulos que a nivel de los ojos, lo que favorece el proceso de pensamiento. Si por el contrario lo que hacemos es hablar con nosotros mismos, preguntándonos, por ejemplo, si debemos responder a esa pregunta, nuestros ojos inmediatamente mirarán hacia abajo y a la derecha.

Si en la respuesta están implicados sonidos, nuestros ojos se mover horizontalmente a la derecha o a la izquierda, como si miráramos a nuestras orejas.

Si estamos valorando si la pregunta que nos ha hecho nuestro interlocutor es lógica o estamos intentando recordar una experiencia reciente, nuestros ojos mirarán arriba a la derecha.

Si cerramos los ojos, significa que necesitamos una gran concentración para responder a la pregunta, y estamos centrándonos en el pensamiento y evitando estímulos exteriores. En cualquier caso, una vez que haya terminado el proceso de pensamiento, nuestros ojos volverán automáticamente a posarse en nuestro interlocutor. Por supuesto todos estos procesos duran milésimas de segundo y por ello pasan casi desapercibidos en nuestra conversación.