¿Por qué se nos pegan las canciones?
Seguramente te ha ocurrido a menudo: Oyes una canción en la radio o en la televisión, o una melodía que alguien tararea y, sin saber por qué, las escuchas en tu cabeza de forma casi obsesiva una y otra vez. Puede que ni siquiera te guste la canción, que la encuentres totalmente ridícula, pero por mucho que intentas sacarla de tu cabeza, te sorprendes a ti mismo oyéndola otra vez en tu mente e incluso cantando, durante horas y a veces incluso durante días.

Este fenómeno, que es absolutamente normal, fue estudiado por científicos de la Universidad de Cincinnati, en Estados Unidos, para tratar de encontrarle una explicación. Según se desprende de este estudio, ciertas canciones crean en nuestra mente una especie de “picazón cognitiva” de la que sólo nos podremos librar si repetimos una y otra vez la melodía en nuestra mente.

No todas las canciones provocan este efecto, sino sólo aquellas que tienen una letra pegadiza y van acompañadas de una melodía estimulante, como ocurre especialmente con la canción del verano. Son canciones cuyo estribillo se repite constantemente. Con melodías con grandes variaciones no se da este fenómeno.

Según las conclusiones del estudio, cualquier persona es susceptible a este fenómeno, pero a las mujeres les ocurre con más frecuencia y los músicos son más tendentes también a sufrirlo, Según cuentan, Mozart era muy proclive a él, tanto que si sus hijos dejaban de tocar el piano antes de terminar una melodía les obligaba a finalizarla.

Para librarnos de esa melodía, uno de los trucos es aprendernos la canción completa, para que de ese modo nuestro cerebro no tenga necesidad de completarla o tocarla en algún instrumento, independientemente de cómo lo hagamos.