¿Por qué somos infieles?
Sin duda, uno de los hechos que más pueden afectar a una pareja y que generalmente termina con la ruptura de la misma es la infidelidad por parte de uno de los cónyuges. Sabiendo que dicha conducta puede terminar con nuestra pareja y nuestra vida conyugal ¿qué es lo que nos impulsa a ser infieles?

En los seres humanos el hecho de ser o no ser infiel tiene motivaciones profundas, tan variadas como cada persona, pero en todos aquellos que practican la infidelidad se puede observar un deseo de cambio de su situación actual. Es por ello que muchas veces la infidelidad se da en parejas en las que la relación entre los cónyuges no va bien o no se ha establecido desde una bases sanas desde el principio, y la infidelidad pasa a ser el hecho que desencadena el cambio que persigue la persona y que no sabe gestionar de otro modo.

Es por ello que las infidelidades se pueden encuadrar en cuatro tipos:
– La relación de pareja no es satisfactoria. Uno de los miembros se siente insatisfecho con la relación y la infidelidad pasa a ser un modo inconsciente de lograr que los problemas salgan a la luz.

– La necesidad de escapar: Se da cuando una persona quiere terminar con la relación pero no es capaz de hacerlo de forma madura. Con la infidelidad fuerza la ruptura que está deseando.

– Infidelidad repetida: Puede ser una infidelidad que dure mucho tiempo o ser infiel con diferentes personas a lo largo de varios años. En este comportamiento suelen caer aquellos que tienen miedo al compromiso y el hecho de que exista una tercera persona les produce tranquilidad.

– La emoción de la aventura: En ella el miembro de la pareja que es infiel lo que busca es sentir la descarga de adrenalina que provoca estar llevando a cabo un comportamiento prohibido.