Potencia tu bienestar
La palabra bienestar es una palabra perfecta dentro del diccionario emocional. Y es que, estar-bien, o lo que es lo mismo, apostar por el propio bien-estar, implica cuidar de uno mismo, estar en paz con el entorno, ver la vida en positivo, y especialmente, aprender a vivir el ahora. Todo un reto para la mente humana que se deja tentar constantemente con la ansiedad del mañana o por el fantasma del ayer. Pero está en tu mano sentirte bien, por ello, hoy me gustaría reflexionar sobre las bases del bienestar.

Por un lado, no conviene olvidar que el ser humano es un todo integral compuesto por alma y cuerpo. Por ello, la dimensión corporal implica un descanso correcto de al menos ocho horas diarias (siempre nos repiten que se debe dormir ese tiempo, sin embargo, existen personas que necesitan descansar más). Por otro lado, es esencial optar por una buena alimentación, evitar el abuso de los dulces y también, hacer deporte y ejercicio físico. Además, evita hábitos negativos como fumar o el consumo de drogas o el abuso del alcohol.

En la medida en que te sientas bien físicamente también te sentirás mejor anímicamente. Por ello, cuida tu imagen y así cuando te mires en el espejo sentirás alegría. Desde un punto de vista emocional y anímico, es importante que aprendas a generarte emociones positivas como la ilusión, la esperanza y la motivación.

Siéntete afortunado por el trabajo que tienes aunque no sea el empleo de tus sueños. Es mucho peor estar en desempleo. Aprende a cuidar mejor de tus lazos de amistad. A veces, se descuida demasiado a las personas del entorno perdiendo de vista que el cariño se apaga si no se alimenta. Toma la iniciativa en las relaciones sociales para poder sentirte mejor contigo mismo. La clave de la felicidad reside en el bienestar.