Cómo prevenir una crisis de ansiedad
Una crisis de ansiedad produce un nivel de angustia y, generalmente, no llegamos a este estado en cuestión de un día, sino por la acumulación de situaciones que nos llevan al límite de vivir por encima de nuestras posibilidades en cuanto a ritmo y resistencia se refiere. Cuando estamos al límite, por ejemplo, tendemos a respirar mal, esto nos lleva a hiperventilar pudiendo experimentar incluso sensación de mareo.

Esta es una de las razones por las que cuando estamos con unos niveles de estrés que superan lo saludable, es muy importante intensificar los ejercicios de relajación. A través de YouTube puedes encontrar propuestas de música para relajación.

Cuidados para controlar la ansiedad

En ese caso, túmbate en la cama con esta melodía de fondo, y respira profundamente. Hazlo todas las noches antes de acostarte, si puedes hacerlo por las mañanas para empezar el día también puede darte fuerza. Y durante la jornada, es muy positivo que haya momentos en los que, allí donde estés, pares aquello que estás haciendo para concentrarte durante unos instantes en tu respiración.

Cómo prevenir una crisis de ansiedad
Por otra parte, es muy posible que si estás pasando por una situación de tensión física y emocional sea porque hay algo que te está afectando de un modo muy personal. En ese caso, imagina que puedes meter ese problema en un cajón durante un tiempo, dejarlo aparcado y seguir con tu vida. A veces, es saludable dejar descansar aquello que por más vueltas que des, no lo vas a gestionar antes.

Las etapas de tensión nos dejan literalmente agotados. En ese caso, escucha a tu cuerpo y dale el descanso que necesitas. Duerme más, pasea relajadamente, baja el nivel de estímulos que recibes en un mismo día, por ejemplo, deja de hacer varias cosas a la vez.

Cómo prevenir una crisis de ansiedad

Psicología para potenciar la higiene mental

La ansiedad es uno de esos problemas emocionales que requieren un tratamiento terapéutico totalmente personalizado. Ya que más allá de algunas sugerencias de cuidado personal, el paciente necesita una ayuda externa porque no puede racionalizar aquello que le ocurre. Se siente desbordado por algo que trasciende a su propia voluntad. Eso no significa que el paciente no pueda hacer nada para superar la ansiedad, sino que necesita una ayuda especializada para comprender lo que le ocurre y desarrollar herramientas de empoderamiento.

Si tienes un motivo de preocupación en tu vida, para no pensar tanto en ello, intenta cambiar el tema de conversación para ocupar tu mente en un fin diferente. Aunque en situaciones de este tipo puede costarnos diferenciar creencias de la realidad, es muy importante que recordemos que nuestros pensamientos no definen nuestra realidad cuando estamos en una situación de tensión emocional. Es decir, recuerda que tú eres más que tus pensamientos.

Y aunque la idea de dejar la mente en blanco puede resultar muy compleja, sí puede ayudarte a relativizar el hecho de tener una distracción que te relaja. Actividades tan sencillas como tejer punto se están convirtiendo en un éxito por sus beneficios emocionales. Recomiendo la lectura del libro “La Ansiedad: Claves para superarla“, un título de Ricardo Sotillo, Pscólogo y Doctor en Filosofía.