Psicología práctica: miedo al miedo
Miedo al miedo. ¿Qué se esconde detrás de esa afirmación? ¿Un juego de palabras? La realidad es que no nos encontramos ante una ecuación al cuadrado sino ante un sentimiento real que surge cuando te adelantas a los acontecimientos de la propia vida. Es decir, cuando evitas aquellas situaciones en las que podrías sentirte vulnerable, inquieto, fuera de lugar, indefenso, débil… En definitiva, evitas aquellas situaciones en las que imaginas que tendrás miedo, por tanto, te proteger antes de tiempo por el temor de sentirlo…

Sin embargo, no es bueno vivir planificando y especialmente, evitando todo aquello que puede resultarte incómodo porque precisamente, es bueno que te expongas a ciertas situaciones ya que así también podrás crecer a nivel humano y desarrollar nuevas estrategias emocionales y armas con las que poder cuidarte a nivel psicológico.

El miedo nos hace superar nuestros propios límites para crecer en todos los niveles. La realidad es que tienes que poner mucho de tu parte para afrontar el temor porque se trata de una emoción que en sí misma puede llegar a paralizarte y a dejarte quieto. Por ello, aprende a hacer uso de tu razón e incluso, aprende a convivir con el miedo. No dura eternamente, en la medida en que te familiarizas con una situación desaparece.

El miedo al miedo puede terminar convirtiéndose en la base de una fobia, es decir, de algo irracional. Potencia tu valentía, pon tus alas a volar y deja que la vida te sorprenda, que el corazón te lleve hasta el lugar más inesperado porque sólo así podrás decir que has vivido de verdad y que te has dejado rozar por los grandes misterios de la existencia. Es humano tener miedo, sin embargo, no vivas a merced de él.