Problemas que genera la baja autoestima
La autoestima es el amor que una persona tiene hacia sí misma. Pero además, una baja autoestima puede generar diferentes conflictos y problemas a una persona. Por ejemplo, en el terreno laboral, un trabajador puede que no intente muchas cosas por el simple hecho, de que no cree que sea capaz de lograr ese objetivo. La baja autoestima produce miedo al fracaso, y en vez intentarlo, en muchas ocasiones, la persona ni lo intenta.

Por otra parte, una baja autoestima también puede derivar en problemas sociales en tanto que las personas desean ser aceptadas al cien por cien por los demás. Ese temor al rechazo puede hacer que aquellos que tienen una baja autoestima no se muestren tal y como son. En los casos más graves, la baja autoestima también puede derivar en posibles trastornos de alimentación. En una sociedad en la que se valora mucho la belleza y existe un prototipo de delgadez, algunas personas pueden sentir que tienen que parecerse a las estrellas que ven en televisión para poder tener éxito y ser aceptadas.

Por otro lado, la baja autoestima también conduce a la apatía y a la falta de interés por la vida. Puede que aquellos que se sienten así se conformen y ni siquiera intenten cambiar algo de su destino. La baja autoestima también puede conducir a la dependencia, y es que, la persona siente que no puede lograr nada por sí misma, por tanto, siempre encuentra la seguridad en un tercero que se convierte más que en el punto de apoyo, en una especie de salvavidas.

La baja autoestima produce más que nada, malestar con uno mismo, tristeza, sensación de inseguridad e intranquilidad. Y también, pensamientos negativos. Por suerte, la autoestima no es algo fijo y determinado sino que se puede cambiar y mejorar.