Proceso de coaching para romper la rutina
Romper la rutina es básico a nivel vital, hacer todos los días lo mismo, resulta aburrido y también, poco estimulante. Sin embargo, hay personas que creen que romper la rutina pasa por hacer cosas muy novedosas, cuando en realidad, desde la sencillez más absoluta es posible tener la sensación de haber vivido un día diferente. ¿Cómo aparcar en un segundo plano la monotonía?

En primer lugar, alterando los detalles más elementales del día a día. Por ejemplo, si vas a trabajar en coche, entonces, apuesta por ir algunos días en transporte urbano o en bicicleta. En vez de hacer la compra en el supermercado de siempre, anímate a cambiar de tienda. Deja de tomar todos los días el café en el mismo bar y disfruta de la oferta variada que hay en tu ciudad.
Aprende a combinar la ropa de diferente forma para crear nuevos conjuntos.

¿Qué reflejan estos pequeños detalles? Con un poco de originalidad y de creatividad puedes explorar nuevas áreas de confort y de bienestar en tu vida. Desde una perspectiva más emocional, anímate a romper la rutina haciendo planes diferentes. Existen personas que tienen un nivel de satisfacción actual bajo con su vida, simplemente, porque no disfrutan del ocio. Puedes ir al cine, visitar el planetario, programar una visita inesperada, organizar un día en el campo…

Todo el mundo tiene deseos importantes que cumplir, por ello, para romper la rutina, escucha dichos deseos y anímate a llevar a la práctica, algunos de ellos. Es una forma efectiva de romper la rutina para ampliar horizontes. Si quieres romper la monotonía, vive con los ojos abiertos, estate muy atento, porque de forma habitual se presentan en tu destino situaciones y momentos que por pura ley natural, rompen la inercia habitual de tu vida.

Coge un folio en blanco y haz una lista de ideas que te ayuden a ti a vivir de forma más intensa. Tú te conoces mejor que nadie, por ello, dedica unos minutos para pensar en tu bienestar.