Psicología de la melancolía
La melancolía es un sentimiento que baña tu mente y tu corazón con sabor a ayer. Es decir, existe una sensación infinita de echar de menos a alguien o algo, ya que también se puede extrañar un lugar, una ciudad, un trabajo… La melancolía tiene otros sinónimos como la nostalgia o el anhelo.

Aunque el ser humano debe aprender a vivir el presente, la realidad es que no puede escapar de su pasado, es decir, nadie puede renunciar a sus vivencias, a todo lo que le ha pasado, a su identidad. Por ello, la identidad también remite al origen ya que el ser humano necesita referencias para seguir creciendo.

La melancolía es un sentimiento que también viene bañado por la tristeza ya que la tristeza surge ante la pérdida de un bien. Así se muestra por ejemplo, en el desamor o la decepción de un amigo. Existen momentos de la vida que pueden ser más nostálgicos que otros. En general, cuanto más satisfecho y contento estés con tu presente menos echarás de menos el ayer.

Sin embargo, en un momento de sufrimiento puede que los instantes pasados vuelvan con más fuerza que nunca. Sin embargo, no es cierto que cualquier tiempo pasado fue mejor. Lo mejor es la realidad del ahora, concreta y palpable.

La melancolía tiene muchos puntos positivos. De hecho, se convierte en un motor para la inspiración creativa de los artistas que reflejan sus sentimientos en un poema o en un cuadro. Por ello, tú también puedes plasmar tus propios sentimientos en un diario o también, en una carta. Es decir, transforma la melancolía en algo muy positivo y si echas de menos a un amigo, entonces, escribe una carta sincera para decírselo. Si echas de menos una ciudad, entonces, organiza un viaje para visitarla de nuevo. La melancolía también te conduce a la acción.