Psicología del dinero
Uno de los aspectos más importantes en la vida de cualquier persona es el dinero. No sólo porque lo necesitamos para sobrevivir, sino porque, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello, el dinero también suscita emociones en nosotros que muchas veces nos empujan a actuar de una determinada manera, sin que nosotros seamos conscientes de este hecho.

En el mundo occidental se tiende a relacionar el dinero con la felicidad, ya que el bienestar que proporciona se interpreta como una vida feliz. Sin embargo se sabe de mucha que gente que al recibir una gran suma de dinero, ganada en la lotería, por ejemplo, no sólo no ha sido más feliz, sino que su vida se ha desequilibrado y ha cambiado de forma negativa.

Esto sucede por las creencias que tenemos en torno al dinero. Sin nosotros saberlo, están en nuestra cabeza, y nos llevan, inconscientemente, a tomar una actitud ante él. Frases como “el dinero no crece en los árboles” o “quien tiene mucho dinero no lo ha ganado de forma honrada” que hemos ido escuchando desde que éramos pequeños nos hacen, en el fondo, ser reticentes hacia el dinero, lo que provoca esa desestabilización que hemos mencionado si de pronto obtenemos una gran suma.

El dinero también conforma un estatus. En nuestra sociedad, quien tiene más dinero tiene más estatus social y por tanto más privilegios. El ser humano es un ser social que vive en una sociedad jerarquizada, y el dinero es un modo de trepar en esa jerarquía “de la manada humana”, podríamos decir.

También podemos llegar a obsesionarnos con la idea de ganar dinero. Cada vez que ganamos una cantidad, nuestro cerebro lo entiende como una experiencia placentera, y fomenta esa conducta para sentir esa sensación de bienestar, como ocurriría con cualquier otra droga. De ese modo, llega un momento que toda nuestra energía está concentrada en ganar dinero.