Psicología inversa
La psicología inversa es una técnica conductista descrita porVíctor Frankl que funciona bastante bien principalmente en el tratamiento de dolencias tanto de niños como de adultos. Se aplica principalmente en casos de obsesiones y fobias y para eliminar la ansiedad anticipatoria que sufre el sujeto ante ciertos acontecimientos como hablar en público o volar en avión.

Se trata de una técnica realmente curiosa, ya que basa su efectividad en instar en el sujeto una creencia o una conducta que en principio es totalmente contraria lo que se desea que el paciente piense o realice. El éxito de la misma se basa en lo que se denomina resistencia psicológica, que es la existencia que oponemos todos a seguir los mandatos que pensamos que coartan nuestra libertad autonomía.

Gracias a ella, el sujeto tiene una respuesta emocional negativa al hecho de ser persuadido a hacer algo, por lo que elige la opción contraria a la sugerencia, que es el comportamiento que originariamente se busca.

Este fenómeno se observa claramente en los niños, que muchas veces hacen exactamente lo contrario de lo que sus padres o profesores les ordenan, debido a esa respuesta emocional, sobre todo cuando están comenzando a explorar los límites de su autonomía. Muchos padres han experimentado la eficacia de esta técnica cuando, tras pedir repetidamente al niño que baje al parque y que éste se niegue, le ordenan que se quede en casa. El niño inmediatamente se preparará para bajar al parque, que es lo que los padres quieren.

También es un fenómeno que se da en adultos. Basta con decir “no pienses en un oso blanco”, para que la imagen del mismo acuda a nuestra mente.

Sin embargo, es un método del que no se debe abusar, sobre todo en el caso del niño, pues puede crearle inseguridad.