Psicología práctica para canalizar la energía negativa
¿Cómo canalizar la energía negativa? Por mucho que una persona se esfuerce en ser positiva y optimista, es prácticamente imposible, que en algún momento no sienta energía negativa como consecuencia del estrés, los pensamientos dramáticos, la falta de ilusión… Por tanto, merece la pena tener una actitud proactiva a la hora de canalizar toda esa energía negativa que al igual que viene a ti, puede alejarse. Por ejemplo, la energía negativa produce cansancio, por ello, tras un día duro nada como descansar, dormir bien, relajarte con un baño caliente, escuchar música suave y realizar ejercicios de relajación… Para descansar también puedes llegar a casa, ponerte ropa cómoda y tumbarte en el sofá para ver una película que te guste o leer un libro que te ayude a desconectar. Lo importante es relajarte para empezar de nuevo.

Para canalizar la energía negativa también puedes transformar toda esa energía de una forma terapéutica a través del arte. Por ejemplo, a través de la escritura. Puedes escribir cuentos o relatos. O también, plasmar en un diario tus pensamientos. Del mismo modo, puedes escribir cartas a un amigo imaginario que te escucha sin juzgarte en todo lo que le cuentas.

Para canalizar la energía negativa, intenta poner tu foco de atención en algo que te ilusione o que centre tu atención plenamente. Intenta desconectar de una forma automática, de la preocupación que tanto te disgusta. La energía negativa también se reduce a través de la belleza. Por ello, escucha el sonido del agua del río porque resulta relajante, observa la maravilla del paisaje, respira profundamente el aire puro… Siente como tanta belleza desborda tus sentidos y siéntete afortunado por vivir este momento.

Llama por teléfono a una persona de tu confianza y dile cómo te sientes. También puedes darte un buen placer gastronómico para disfrutar, por ejemplo, de la tentación del dulce chocolate.