Psicología práctica para no reprimir pensamientos, ni sentimientos
Los pensamientos y los sentimientos interfieren de una forma positiva o negativa en el ser humano, forman parte de ese mundo interior apasionante que define a una persona. Este universo interior, tiene que ser compartido en cierto grado y medida con otras personas, sencillamente, porque una persona no es un número más, sino alguien que se relaciona en un entorno social, deja su huella en el mundo. Por ello, anímate a mostrarte tal y como eres, sé auténtico y natural.

Reprimir sentimientos y pensamientos de una forma constante, termina causando un efecto negativo en las relaciones sociales, pero también, es perjudicial para la salud, puesto que esta represión, también deja señales en el cuerpo en forma de ciertos dolores que tienen su origen en un factor emocional.

Para expresar tus sentimientos de una forma asertiva, piensa, simplemente, que eres una persona importante y que tienes que darte valor ante los demás. De hecho, quienes te quieren de verdad, valoran que seas tú mismo. Intenta decir las cosas en un tono amable y educado porque lo que de verdad causa problemas en ocasiones, es perder las formas. Si logras expresar tu mensaje con cariño, será más fácil que la otra persona sienta empatía contigo.

Habla las cosas con la persona implicada de una forma directa. De nada sirve que descargues tus frustraciones laborales con tu pareja. Es importante curar las heridas a tiempo: los pensamientos importantes y los sentimientos piden libertad, por ello, cuando los reprimes, esa cárcel emocional, termina encerrándote a ti mismo.

Si notas que hay una persona con la que siempre notas que no puedes ser tú mismo, intenta analizar los motivos, porque es probable que estos motivos sean internos y no externos. Es posible crecer y mejorar como persona para ganar más libertad interior. Un curso de crecimiento personal puede ser de gran ayuda.