Psicología práctica para no ser una persona resentida
El resentimiento tiene muchas causas, mucahas veces, detrás de las personas resentidas con el mundo existe un dolor profundo, una decepción amarga que marcó su corazón para siempre de una forma negativa, ya sea en el plano del amor o de la amistad. Uno de los mayores trabajos en el plano emocional reside en cultivar la introspección y el pensamiento positivo para evitar que el resentimiento marque de una forma tan negativa que sea imposible avanzar e ir más allá. Existen personas sufridoras qeu no viven el presente y cada día recuerdan un momento que les traumatizó. ¿Cómo curar las heridas y evitar el resentimiento que surge de una forma natural ante el dolor no merecido?

En primer lugar, cuida de ti, quiérete y mímate para curar esas heridas que aunque no se ven están ahí. Las cicatrices del alma tardan mucho más tiempo en marcharse que las de la piel, dejan huella y en ocasiones, parece que no tienen fecha de caducidad. El ser humano recuerda con más claridad y nitidez aquellos momentos cargados de emociones. Por ello, el dolor marca mucho.

No te cierres únicamente en esa herida que te hace sufrir. Intenta ampliar tu mirada para observar la cantidad de personas buenas que hay en el mundo, intentan construir un entorno mejor, aportan esperanza a los demás, son solidarias y trabajan por el bien de todos. Lo único que cura el resentimiento de verdad es el amor y el afecto pero nadie puede darte atención, si no la recibes de la forma adecuada. Uno de las actitudes habituales en una persona resentida es que rechaza cualquier muestra de cariño.

Cultiva la gratitud por las pequeñas cosas de cada día. Es verdad que existen grandes decepciones que pesan demasiado, pero también, hay muchas bendiciones, que a veces, pasan desapercibidas ante tus ojos.