Psicosis, adiós a la realidad
La psicosis es una enfermedad mental grave cuyo principal efecto sobre el paciente es la pérdida de contacto con la realidad, lo que hace que la persona tenga delirios e ideas falsas sobre los acontecimientos que está viviendo y sobre su identidad, al tiempo que hace que el enfermo sufra alucinaciones que va a hacer que vea o escuche cosas que no existen.

La enfermedad suele aparecer durante los primeros años de vida, pero es a partir de los 10 años cuando la sintomatología se manifiesta en mayor medida y cuando quienes rodean al enfermo se dan cuenta de su falta de contacto con la realidad.

Los síntomas son muy variados y normalmente impiden que el enfermo pueda interactuar socialmente con otros sujetos, así como llevar una vida normal. Los más habituales son:

– Cambios bruscos y profundos de la conducta, con un replegamiento sobre sí mismo que le lleva a no hablar con nadie.

– Creencia, sin fundamento, de que los demás hablan de él o están tramando algo contra él.

– Soliloquios (hablar solos) creyendo que lo están haciendo con otras personas, escuchar voces, tener alucinaciones tanto visuales como auditivas, todo ello acompañado de periodos de confusión mental u otros episodios en los que se producen pérdidas de memoria.

El origen de la psicosis no está claro, aunque en principio parece que se debe a un sufrimiento muy profundo sufrido en la infancia, que lleva al individuo a establecer mecanismos de defensa tan brutales que le hacen perder el contacto con la realidad, para librarse de ese sufrimiento.

El tratamiento dependerá de cada enfermo, ya que en cada uno la psicosis puede tener diferentes manifestaciones, aunque habitualmente se utilizan medicamentos antipsicóticos así como terapias psicocorporales que ayudan a los enfermos a llevar una vida normal y mejorar sus relaciones sociales.