Puntos positivos del aburrimiento
Existen personas que asocian el aburrimiento con la incomodidad del tiempo que se hace eterno cuando no surge un entretenimiento concreto. Desde un punto de vista más profundo, el aburrimiento puede ser un fantástico estímulo para optar por un cambio y salir de la zona de confort.

El aburrimiento puede darse en distintos planos

El aburrimiento puede producirse en distintos contextos lo que significa estar harto: por ejemplo, una persona puede aburrirse de esperar a alguien a nivel sentimental y decide apostar por sí misma. En el contexto laboral, el aburrimiento en un trabajo también puede ser un fantástico estímulo para buscar una salida, es decir, para encontrar otro trabajo. Podemos aburrirnos de perder el tiempo y no invertirlo en objetivos verdaderamente estimulantes.

El aburrimiento es tan pedagógico porque resulta agotador a nivel emocional, produce una especie de hastío que llegado el momento se hace insorportable. Una persona puede aburrirse de dar tanto a alguien que le devuelve lo mínimo (relación tóxica). En general, una situación de aburrimiento puede estar vinculada con el estancamiento en un punto en concreto y llegado el momento, la persona experimenta ese despertar que surge del inmenso deseo de romper con esa rutina para vivir de verdad en letras mayúsculas. De hecho, una persona puede aburrirse de su propia infelicidad o incluso de su propia actitud (así ocurre en el caso de asumir el rol de víctima).

Puntos positivos del aburrimiento

Puedes salir de tu aburrimiento

El veradadero cambio a nivel existencial siempre surge de darse cuenta, es decir, de abrir los ojos de verdad a la realidad de la vida. Y esa realidad nos muestra que nadie puede venir a rescatarnos de nuestro propio aburrimiento sino que somos nosotros quienes tenemos que hacer algo al respecto porque la búsqueda de la felicidad es una aventura protagonizada en primera persona.