Puntos positivos del miedo
El miedo es una emoción real que surge en el ser humano ante aquello que se presenta como una amenaza. En sentido estricto, el miedo se convierte en un problema cuando se torna irracional, es decir, cuando se produce sin una causa lógica y concreta. En ese caso, existen diferentes tipos de fobias que controlan la vida de aquel que las padece. Por tanto, lo importante es poner límites al miedo a través de la acción. Y para ello, el ser humano debe sentirse más fuerte que aquello que teme.

El miedo tiene también sus ventajas. Por ejemplo, te permite ser prudente y evitar peligros que son innecesarios. A través del instinto de protección que surge del miedo también, defiendes tu vida al cien por cien. Si el ser humano no tuviera ningún temor, entonces, tampoco tendría ningún sentido de la prudencia.

Desde el punto de vista de la superación personal, el miedo es fantástico porque te ayuda a crecer. En la medida que en la vida vas superando obstáculos también descubres que muchos de esos temores que durante tiempo te han marcado, van quedando atrás. En definitiva, los límites están para superarlos. Y sólo se superan al compás de la valentía que se opone al miedo.

El miedo hace referencia al presente o también al futuro. En caso de pensar demasiado en posibles conflictos del mañana es mejor parar la mente porque la mayoría de las cosas que imaginas en relación con el futuro nunca sucederán. La vida no es tan previsible como a veces, se piensa. Y por suerte, el futuro puede sorprenderte en positivo en cualquier momento. Existen miedos universales y muy arraigados en el ser humano, como por ejemplo, el miedo a la muerte y el miedo a lo desconocido. En ese caso, se debe aprender a convivir con estos temores.