¿Qué cosas buenas trae el desamor?
Siempre se habla del desamor como si fuese una tragedia insuperable. Nada más lejos de la realidad, puede que sea en esos momentos de vulnerabilidad en los que te sientes débil cuando descubras una luz especial en tu vida. En primer lugar, es la luz que surge del hecho de tomar conciencia de ti mismo, de tu capacidad y de tu fortaleza. El desamor te ayuda a poner en práctica tu independencia y tu autonomía.

Ingredientes que no deberías perder ni siquiera estando en pareja. Cuanto más autónomo seas desde un punto de vista emocional, mejor vivirás. Por otro lado, en un momento de desamor puede que conozcas a un nuevo amigo. Suele suceder que ante la dificultad, surgen nuevas personas que te ayudan y que se cruzan en tu camino. Si aprendes a hacer el balance adecuado puede que un buen amigo compense mucho más que un amor.

Sin duda, un desamor también te trae sabiduría. Y es que, si aprendes a comportarte de la forma adecuada, es decir, si haces la reflexión correcta, aprendes mucho. En primer lugar, aprendes a valorarte más, a saber que te mereces algo mejor, que no tienes que andar mendigando el cariño de nadie. De hecho, después de un desamor puedes hacerte una promesa a ti mismo de algo que no te gustaría volver a repetir en el futuro.

El sabor del desamor es amargo, sin embargo, el proceso de recuperación es muy dulce en tanto que poco a poco, empiezas a sentirte mejor contigo mismo. Además, el hecho de tener tiempo para ti y de estar centrado en ti te permite hacer mil cosas que seguramente, no podrías hacer en caso de estar en pareja. Y es que, la pareja también implica dedicarle tiempo.