¿Qué emociones reprimes?
Dentro de las emociones que podemos sentir, existen aquellas que están catalogadas como positivas, como el amor, la felicidad, la generosidad, el altruismo, etc., y otras calificadas como negativas, como son la ira, el miedo, la angustia, la rabia, los celos… Todos, en un momento u otro podemos sentir cualquiera de estas emociones, pero hay quienes se niegan a admitirlo, porque tienen la sensación de que ello las convierte en malas personas. Esto les lleva a autoimponerse la obligación de no sentirse así y negar o ignorar estas emociones, haciendo todo lo posible por reimprimirlas, hasta que llega un momento en que ya no son conscientes de que las sienten.

Como consecuencia de este esfuerzo, nos sentimos cansados, aparecen molestias físicas, dolores, enfermedades y lo peor es que esas emociones no desaparecen sino que quedan en nuestro interior, muchas veces determinando nuestro comportamiento hacia conductas destructivas hacia los demás o hacia nosotros mismos, conductas que no podemos controlar porque no sabemos cuál es el origen.

Para evitar esto debemos aceptar las emociones negativas, empezando por pensar que son inherentes al ser humano y que todos, en un momento u otro, vamos a sentir miedo, vergüenza, celos o envidia, y que si sabemos gestionarlas, no tendrán mayor repercusión en nuestra vida.

También debemos aceptar que las emociones son irracionales, no parten del cerebro sino del corazón, por lo que muchas veces no existe una causa lógica para su aparición, sino que simplemente, están ahí.

Si quieres saber qué emociones reprimes, pregúntate cuáles no sientes nunca, y haz una lista con ellas. A continuación escribe cuales son tus cualidades positivas y al lado las negativas equivalentes a ellas.

Pregúntate, de verdad, si alguna vez las has sentido, y cómo te hace sentir eso. Identificarlas es el primer paso para manejar las emociones negativas y evitar que sigan controlando tu vida.