Qué es el secuestro emocional
El secuestro emocional es el concepto psicológico utilizado para hacer referencia esa situación de bloqueo mental ante el que la persona parece fuera de sí al estar encerrada en una emoción que le impide pensar las cosas con claridad. Por ejemplo, es posible sufrir un secuestro mental como consecuencia de un ataque de ira que conecta con un trauma no resuelto. El principal punto débil de una situación de este tipo es que corremos el riesgo de tomar una decisión de la que luego nos podemos arrepentir completamente cuando haya pasado ese volcán emocional y observemos la situación desde la calma.

El secuestro emocional nos atrapa de tal modo porque su influencia tiene incluso una huella a nivel físico. Por ejemplo, es posible experimentar dificultades para respirar ante esa sensación de ansiedad y también, tener el pulso acelerado. Nada parece hacer entrar en razón a aquella persona que se siente desbordada por la intensidad de emociones desagradables en máxima potencia.

Características del secuestro emocional

Mientras que la inteligencia emocional marcada por la expresión de sentimientos muestra el ejemplo de aquella persona que gestiona su mundo interior y se siente dueña de sí misma, por el contrario, un secuestro mental es un ejemplo de situación en la que nos sentimos desbordados por las circunstancias externas y perdemos el control. El cerebro emocional queda reflejado en la amígdala.

Qué es el secuestro emocional
Generalmente, la persona no toma conciencia de que ha perdido las formas en el momento justo en el que se produce un hecho en concreto, sin embargo, sí se percata de ello una vez que ha pasado la tormenta y entonces se arrepiente. A veces puede ocurrir que el protagonista no recuerde exactamente las cosas tal y como fueron o haya olvidado algo que dijo entonces.

Existe una parte de nuestro cerebro que es más racional y que es el complemento de esa parte emocional. La zona racional recibe el nombre de neocórtex. Lo que ocurre cuando vivimos un secuestro interior de este tipo es que hemos reaccionado de un modo instintivo y primario ante estímulos a los que no hemos podido o no hemos sabido dar una respuesta medida. Un desbordamiento emocional de este tipo es tal porque esta información no ha pasado por el filtro de lo racional.

Qué es el secuestro emocional

Supervivencia emocional

Conviene no observar en términos negativos una situación de este tipo. Evidentemente, sí lo es cuando tenemos que sobreponernos a situaciones de estas características cada poco tiempo. Sin embargo, en algunos momentos, tal vez una reacción de este tipo refleje un mecanismo de defensa de la mente, una forma de supervivencia ante una situación difícil.

Por ejemplo, en ocasiones un episodio de este tipo también es el resultado de mucho tiempo previo de represión. Una represión que lleva al dolor de sentimientos que quedan enquisados. Y a través de un secuestro emocional, la persona toma conciencia de que no puede seguir por el mismo camino. La fuerza de una situación de este tipo es tal que es difícil ignorar que algo está ocurriendo a nivel interno.