Qué es el síndrome del trabajador quemado
El trabajo es una fuente de gratificación y de reconocimiento, especialmente, en un momento de crisis económica en el que muchas personas se encuentran en una situación de desempleo de larga duración o tienen dificultades para llegar a fin de mes. Tener un trabajo es una causa de alegría que te permite desarrollar tu talento y tu creatividad. Sin embargo, un trabajo también debe de reunir las condiciones adecuadas para que te sientas bien al realizarlo. Una de ellas es que haya un buen ambiente de trabajo, que te sientas reconocido y valorado por tu jefe y que tengas los horarios de descanso necesarios.

El síndrome del trabajador quemado afecta como dice la propia palabra a aquellas personas que están cansadas y desgastadas en su trabajo. La falta de motivación es una de las claves para entender qué esta pasando a nivel anímico para que una persona pierda su ilusión por acudir cada día a la oficina y dar lo mejor de sí misma.

Otro de los rasgos del síndrome del trabajador quemado es el aburrimiento, es decir, la incapacidad de encontrar un sentido profundo al tiempo invertido en el trabajo. Dentro de una persona que hace frente a este síndrome existe un deseo de cambio. Sin embargo, el cambio no significa necesariamente que sea necesario un cambio de empleo. Lo que se necesita es un cambio de actitud urgente.

Hoy día, se imparten cursos sobre esta temática en muchas ciudades que pueden ayudar a prevenir sus efectos a todos los afectados por esta cuestión que es importante superar a nivel emocional. De hecho, las personas que no están bien en su trabajo sufren mucho y pueden llegar a sentir un enorme vacío dentro de sí mismas. Un vacío que se puede superar tomando conciencia del problema y con mucha fuerza de voluntad.