Qué es el trastorno dismórfico corporal
A todos nos gusta mirarnos al espejo y sentirnos satisfechos con nuestra imagen, y nos hemos preocupado si no llevamos el pelo exactamente como queríamos o si algún que otro kilo de más nos afeaba la figura. Pero en una sociedad como la actual, obsesionada por la belleza y la perfección física existen muchas personas para quienes esta preocupación se convierte en el eje de sus vidas, sufriendo lo que se conoce como TDC.

El Trastorno dismórfico corporal (TDC), también conocido como dismorfofobia es un trastornos que se da en aquellas personas que tienen una preocupación exagerada por algún rasgo que de su cuerpo que es considerado como feo o como un defecto, rasgo que puede ser tanto real como imaginario. Tanto es así que, cuando estas personas se miran al espejo, no ven su verdadera imagen reflejada, sino que ven la imagen que de ellos mismos tienen en su cabeza.

Las personas con este trastorno suelen quejarse de alguno de sus rasgos físicos o de todo su aspecto físico en general, y esta preocupación irá invadiendo todas las áreas de su vida hasta convertirse en un obstáculo para el normal desarrollo de su vida personal y profesional hasta el punto en que puede llegar a sufrir trastornos ansiosos-depresivos severos, fobia social, aislamiento, etc.

Se calcula que en torno al 30% de las personas con TDC sufren también algún trastorno derivado de la conducta alimenticia, como la anorexia o la bulimia, aunque también aparece ligado a otros trastornos como la vigorexia o la obsesión por la cirugía estética, que lleva a las personas a someterse a incontables operaciones de este tipo para lograr la tan ansiada perfección física.

Para superar este trastorno es necesario combinar medicación, generalmente antidepresivos con psicoterapia, de forma que el paciente aprenda a aceptarse como es y a percibir su imagen real.