Qué es la ansiedad anticipatoria
Cuando nos adelantamos al presente, visualizando una situación de felicidad, experimentamos ilusión, conectamos con el lado positivo de la realidad que está en nuestro corazón. Por el contrario, cuando los miedos nos empujan hacia el mañana y nos adelantamos a algo que va a pasar o que creemos que puede ocurrir, caemos en el círculo de la ansiedad anticipatoria.

En este caso, la situación que nos asusta no se ha producido realmente, sin embargo, al vivirla como tal en nuestra mente sí experimentamos emociones y sentimientos que son muy reales. Este tipo de ansiedad puede surgir principalmente en situaciones nuevas en las que la persona rompe por completo con su zona de confort y se pone en lo peor.

El dolor nace del pensamiento

Existen muchas probabilidades de diferentes circunstancias que pueden darse y, sin embargo, el afectado solo vive aquella que es más gris. Por ejemplo, una persona que prepara una presentación en público y vive esta prueba con auténtica angustia, tiene un diálogo interior centrado en todo lo negativo que puede ocurrir: “No les va a gustar mi conferencia”, “¿Y si falla algún aspecto técnico?, ¿Y si me quedo en blanco como consecuencia de los nervios?, ¿Y si no viene nadie o solo hay tres personas escuchándome?.

La ansiedad anticipatoria puede ir más allá de las preguntas para convertirlas en afirmaciones, es decir, para hacer descripciones casi con la certeza de poder deducir a partir del propio estado de ánimo y del presente, qué es todo aquello que va a pasar. Afortunadamente, la vida rompe nuestros esquemas previos de un modo muy positivo en muchas ocasiones. Te invito a agarrarte con fuerza a esas experiencias en las que esto ha ocurrido para ganar confianza en ti y no perder tanto tiempo en pensamientos que no tienen una finalidad saludable. Aprende a vivir más centrado en ocuparte de aquello que sí puedes controlar y no poner tus manos en aquello que es parte del azar.

Qué es la ansiedad anticipatoria

Cómo controlar la ansiedad anticipatoria

El primer paso para poner freno a este malestar es asumir que la causa del mismo no está tanto en la realidad como en las interpretaciones subjetivas que muestran una película que no se corresponde con el mapa del mundo. Cuando nos damos cuenta de cómo el pensamiento puede cambiar nuestra vida, somos mucho más conscientes de cómo podemos cambiar nuestra forma de sentir y también, nuestra forma de actuar, buscando alternativas a esas ideas recurrentes que son limitantes en lugar de potenciadoras.

En relación con el ejemplo de la persona que hace una exposición en público, es posible cambiar los pensamientos negativos expresados anteriormente, con estas ideas potenciadoras: “Seguro que puedo aportar algo interesante a quien me escuche”, “Si hay algún fallo técnico seré capaz de solventar la situación porque llevo la charla muy bien preparada”, “Voy a invitar a mis contactos y a mis amigos porque seguro que alguien se anima a acompañarme en ese día”, “Si viene poca gente no pasa nada, lo importante es vivir la experiencia”.

Qué es la ansiedad anticipatoria

Causas de la ansiedad anticipatoria

Si sufres por este tipo de pensamiento anticipatorio, te animo a tratarte con paciencia y cariño a ti mismo. Existen causas frecuentes de este tipo de pensamientos y están basados en la experiencia de pasado. Es decir, una persona que ha vivido desde su infancia o adolescencia situaciones difíciles que marcaron un punto de inflexión en su vida y en su capacidad de respuesta, puede desarrollar esta especie de alterta emocional ante lo nuevo. El pasado debe ayudarnos a comprendernos sin juzgarnos para no asumir el rol de la indefensión aprendida de un modo habitual.