Qué es la depresión exógena
Existen distintos tipos de depresión. La depresión exógena es aquella que nace como consecuencia de un factor externo. Por tanto, se trata de un tipo de depresión reactiva que muestra la conexión entre estímulo externo y respuesta anímica por parte del paciente. Una depresión no es una tristeza puntual sino un dolor anímico que puede experimentarse en distintos grados y que interfiere de forma negativa en la rutina cotidiana del afectado.

Una persona que sufre depresión experimenta un cansancio y desmotivación importante como consecuencia de ese peso que produce la tristeza. Una persona que sufre depresión siente en muchos momentos que su cuerpo pesa como una losa.

Solicitar ayuda médica

Cuando una persona experimenta este tipo de malestar es recomendable que hable con su médico de cabecera que será quien le oriente en la posibilidad de solicitar ayuda psicológica para hacer una terapia. En cualquier aspecto de salud, nunca se debe cometer el error de caer en el autodiagnóstico. Conviene puntualizar que este tipo de trastorno afectivo tiene un mejor pronóstico de curación que la depresión endógena causada por un factor interno.

Sin embargo, como en cualquier tipo de proceso emocional, es importante tener paciencia puesto que la curación no es automática.

Algunos de los síntomas asociados a este tipo de depresión son: la sensación de falta de valía personal, el desánimo al inicio de la jornada, la dificultad para disfrutar de actividades que anteriormente sí eran motivo de satisfacción personal (el paciente deja de encontrar deleite en ámbitos de su vida que previamente eran motivo de agrado), el paciente se siente desbordado por asuntos cotidianos que parecen un problema inmenso desde la óptica de quien se siente vulnerable y debilitado.

Qué es la depresión exógena

Causas de este tipo de depresión

La muerte de un ser querido, un cambio en la situación laboral, la soledad, una decepción personal importante, problemas económicos, dificultades familiares, una ruptura de pareja son algunas de las causas que pueden producir una reacción anímica de tristeza profunda en el paciente. Cualquier causa que sea el desencadenante de un cambio importante en la vida del afectado puede producir este tipo de malestar.