Qué es la felicidad cotidiana
La felicidad es esa línea de plenitud que en ciertos momentos de nuestra vida experimenta picos concretos que están vinculados con un logro personal o profesional. Sin embargo, más allá del sabor dulce de esos instantes, nuestra calidad de vida aumenta cuando ponemos el foco de atención en el valor de la felicidad cotidiana.

Esa satisfacción personal presente que muestra uno de los aprendizajes más importantes que podemos adquirir en la madurez: aprender a priorizar los bienes a corto plazo y la gratitud hacia ellos, evitando sacrificar el valor del día de hoy por un prometedor futuro que no es una garantía sino una hipótesis o un deseo.

El valor de la serenidad

Esta alegría de los pequeños instantes puede tener un color menos llamativo que la espectacularidad cromática de un momento de gozo causado por una meta muy deseada. La felicidad cotidiana implica aprender que el lunes puede ser tan positivo como un viernes y no poner la felicidad en la lista de espera del día de la semana. Esta actitud también nos enseña que necesitamos menos cosas de las que en realidad creemos para ser felices.

Qué es la felicidad cotidiana

Buscar la normalidad

De hecho, después de una mala racha, de un cambio personal importante motivado por un factor negativo, lo que más desea la persona es regresar a la normalidad. Uno de los sentimientos que mejor define la felicidad del día a día es la serenidad y la tranquilidad de ánimo. Una tranquilidad que en ocasiones se rompe por la impaciencia de futuro, las nostalgias del pasado o incluso, la sensación de que ese presente no es tan prometedor.

¿Y cómo aumenta esta conexión con el presente? A través de la gratitud en situaciones concretas. Por ejemplo, dar las gracias a un amigo por el momento de charla compartida. En una película suelen suceder cosas espectaculares en un plazo de tiempo de dos horas. Sin embargo, el guión de la vida es distinto, los cambios son más lentos. Y también, el concepto de espectacular es mucho más amplio: ¿Acaso existe algo más extraordinario que el simple hecho de estar aquí y ahora, incluso aunque estés dormido?