Qué es la hucha emocional
A nivel psicológico, existen algunas personas a las que les cuesta recibir. Viven volcadas en darse a los demás pero ponen un límite claro sin ni siquiera darse cuenta: les cuesta recibir del mismo modo. Encontrar el equilibrio entre dar y recibir es una necesidad más que humana que fundamenta el bienestar emocional. Algunos autores hablan de concepto “hucha emocional”.

Un término que a mi juicio es excelente para definir cómo nos sentimos cuando nos encontramos inmersos en una relación de amor o amistad en la que damos mucho y recibimos en un grado muy inferior. En ese caso, al igual que sucede en la cuenta de un banco en la que no hay ingresos económicos, nos quedamos vacíos, nos desgastamos, arrastramos frustración y rabia.

La filosofía me encanta. La psicología también. Pero me encanta todavía más el concepto ser humano. Por ello, a veces, caemos en la trampa de pretender que no nos duela algo por considerar que es un gesto egoísta querer recibir. La realidad es que si alguien te quiere o te aprecia de verdad te cuida. El problema es que, a veces, sin darnos cuenta, creemos que tenemos una relación o una amistad cuando somos solo nosostros mismos los que estamos dando y tirando de un carro que cada vez pesa más. Cuando eso sucede, te das cuenta de que eres mucho más feliz cuando te liberas y le dices adiós a esa persona.

Existen emociones agradables y desagradables. Así que intenta llenar tu mente de sensaciones positivas como la alegría, el gozo que es más intenso, la paz interior, el entusiasmo y, sobre todo, la esperanza. Por el contrario, evita acumular envidia, ira, celos, culpabilidad o tristeza porque en este caso tu hucha emocional estará en número rojos y tú, lleno de infelicidad.