Qué es la libertad y cómo ponerla en práctica
La libertad es una cualidad puramente humana, es decir, el ser humano es consciente de qué es lo que desea y quiere hacer con su vida mediante la inteligencia y la voluntad. Es decir, el conocimiento es previo a la acción. Un ejemplo claro de este hecho, queda de manifiesto en aquellos casos en los que antes de tomar una decisión determinada te planteas un abanico de opciones previo.

La libertad es una cualidad que te ayuda a crecer y que nace del interior. Esta es una de las razones por las que Sócrates expresaba que incluso un esclavo sigue siendo libre en su interior, es decir, tiene la capcidad de pensar como quiere y de soñar con lo que desee. Nadie puede acceder a lo más hondo de tu conciencia más allá de ti mismo. La libertad a veces, es confundida con hacer lo que uno quiere en cada momento, o lo que es peor, con el apetecer.

Vivir al compás de aquello que te apetece es vivir por debajo de tus posibilidades. La realidad es que a una persona que está preparando una oposición, por ejemplo, habrá muchos días que no le apetecerá nada sentarse delante de los libros. Sin embargo, tiene un fin más elevado que le permite mantenerse firme en su voluntad y hacer el esfuerzo. Esto no significa que hacer caso del apetecer y del placer no sea bueno, claro que lo es, pero todo con medida.

Por otra parte, la libertad debe estar basada en el respeto a uno mismo, a los demás y a la dignidad del ser humano. La libertad es tan importante que aprenderás a ser más feliz en la medida en que aprendas a sentirte libre a nivel interior, es decir, en la medida en que puedas mostrarte tal y como eres tanto en soledad como frente a los demás.