¿Qué es real en las relaciones virtuales?
Es indudable que, gracias a las nuevas tecnologías, han surgido modos nuevos de relacionarnos los seres humanos. Gracias a internet, podemos comunicarnos con cualquier persona en cualquier punto del globo, lo que permite que las relaciones, tanto de amista como de amor, surjan en cualquier momento.

Pero también es indudable que el anonimato que nos proporcionan las redes virtuales nos permite ocultar o mentir sobre nuestro aspecto, personalidad, forma de ser, gustos e incluso intenciones, haciendo que muchas veces lo que parece real no sea más que un fraude. Por ello cabe preguntarse qué hay de verdad en las relaciones virtuales.

Es indudable que entablar una relación con alguien a través de un chat, SMS o Messenger es mucho más sencillo que hacerlo en persona, ya que aspectos como nuestro físico, edad o incluso la situación económica no entran en juego en dichas relaciones. Esto supone tanto una ventaja para las personas tímidas, con dificultades para relacionarse en la vida real, ya que el anonimato de Internet les da confianza y les permite abrirse a los demás, estableciendo un nuevo círculo de amistades.

Sin embargo esto también tiene un inconveniente, y es cuando todas las relaciones que mantiene una persona se limitan a lo virtual, apartándonos de nuestros amigos y familias reales, por llamarlos de algún modo, ya que se puede generar una dependencia de la red al tiempo que se produce una desconexión de la realidad.

Por otra parte, no deberemos olvidar que, cuando conocemos a alguien por Internet, por muy rica que sea nuestra comunicación a través de este medio, sólo conoceremos a la persona de forma parcial, ya que la parte principal de la comunicación se basa en la comunicación no verbal, los gestos, las sonrisas, el carácter, etc., detalles que sólo podremos apreciar cuando conozcamos a esa persona en la realidad.