Qué es una familia disfuncional
Teóricamente la familia es el entorno idóneo para que los niños se desarrollen intelectual, emocional y afectivamente en un entorno equilibrado en el que se sientan protegidos.

Sin embargo, hay familias en las que esto no es posible porque en ella abundan los conflictos entre sus miembros, los abusos entre los integrantes de la familia y los roles establecidos entre los progenitores imposibilitan que los niños y adolescentes se desarrollen de forma equilibrada.

Normalmente esto ocurre en familias donde los adultos son co-dependientes, así como si existe adicción o abuso de sustancias, progenitores con enfermedades mentales no tratadas o aquellos que, inconscientemente, tratan de corregir a sus propios padres disfuncionales.

Las familias disfuncionales tienen una serie de características comunes como son:

– Desigualdad en el trato hacia alguno o varios miembros de la familia por su edad, sexo, posición económica, etc.

– Falta absoluta de comprensión y sensibilidad hacia algunos de los miembros de la familia mientras que hacia otro u otros se demuestra una comprensión extrema.

– Negación: La familia niega la existencia de cualquier disfuncionalidad en sí misma, hasta el punto que todos los miembros acaban pensando que se trata de un comportamiento normal.

– Falta de respeto hacia los límites personales, no respetando sus pertenencias, deseos, opiniones, etc.

Esta disfuncionalidad tiene un efecto devastador sobre los hijos, con comportamientos que se pueden dar mientras son niños a lo largo de su vida:

– Problemas de depresión, ansiedad y pensamientos suicidas.

– Adicción al tabaco, alcohol o drogas, sobre todo si se daba en los padres.

– Maltratar a otros si ha sido víctima de maltrato

– Tener dificultades para establecer relaciones sociales sanas, normalmente debido a trastornos de la personalidad, falta de autoestima, etc.

– Perpetuar los comportamientos disfuncionales en otras relaciones (sobre todo con sus propios hijos)