¿Qué hacer cuando el miedo se apodera de ti?
En ciertos momentos de la vida, mantenemos una lucha titánica contra un temor en concreto. El miedo es un fantasma con el que hemos crecido desde que fuimos niños. En la etapa adulta, los temores son diferentes pero más allá de la edad, en ciertos momentos, también podemos convertirnos en niños indefensos que desearían tener el amparo de papá y mamá las veinticuatro horas del día.

Tú eres más fuerte

Aunque te cueste creerlo, tú eres más fuerte que ese miedo que te domina. Eres una persona inteligente, con voluntad y valentía para poder derrotar poco a poco a ese miedo inconsciente que te paraliza. Se trata de una derrota gradual: descubres poco a poco tu fortaleza conforme avanzas en la consecución de tu meta. Por tanto, piensa que cada pequeño paso que das hacia adelante te alejas un poco más de ese miedo que te mantiene atado en el punto de partida.

Cuidados corporales

Es posible sufrir un ataque de pánico y el desgaste físico que se siente después de una experiencia emocional de este tipo es muy fuerte. En una situación así, antes de volver a empezar, es fundamental descansar, dormir durante más tiempo y escuchar las señales del cuerpo. Déjate cuidar por alguien de tu entorno y reconoce tu debilidad. No es un signo de cobardía decir: “Tengo miedo”. Al revés, solo los valientes reconocen su vulnerabilidad.

¿Qué hacer cuando el miedo se apodera de ti?

Acota ese meido

Acota ese miedo, por ejemplo, puedes pintarlo y dibujarlo en un papel para darle forma y visualizarlo de una forma más concreta. Una vez que lo hayas reflejado puedes romper ese papel y quemarlo. Se trata de un ejercicio de coaching útil para liberar ciertos miedos.

La ayuda de un coach puede ser muy efectiva para superar un temor cuando la situación se ha convertido en cien por cien limitante.