¿Qué hacer cuando nada calma tu dolor?
¿Qué puedes hacer cuando no hay nada que calme o alivie tu dolor del alma? La verdad es que el dolor anímico es muy intenso en muchos momentos, y el ser humano es tan complejo que incluso puede darse la contradicción de sufrir sin un motivo aparente. Así sucede cuando alguien se encuentra mal pero no sabe qué le pasa exactamente. El dolor es totalmente subjetivo, de allí que a veces, también se sume el malestar de que una persona pueda sentirse incomprendida por el entorno. No todos sufrimos por las mismas cosas, por ello, la empatía no siempre es fácil de alcanzar en este contexto.

Remedios para el dolor anímico

El dolor humano se alivia a través de cosas que resulten placenteras: escuchar música tranquila, el contacto con la naturaleza, el descanso, un baño relajante… Pero por encima de todo, si el dolor humano es tan intenso que no hay nada que lo alivie, ha llegado el momento de pedir ayuda médica y consultar con un profesional. Es decir, un psicólogo o un psiquiatra puede ser tu punto de apoyo a la hora de salir adelante. Cuando el alma duele, es importante escuchar ese sentimiento y no silenciar la situación por más tiempo.

¿Qué hacer cuando nada calma tu dolor?

El poder de la amistad

La amistad y el consuelo, como explica Tomás de Aquino o Epicuro son un remedio terapéutico, de allí que sea tan importante, contar con la ayuda de un buen amigo. La presencia de un buen amigo es valiosa precisamente, porque un amigo es aquel que te alivia incluso, sin decir nada. Con solo saber que está allí, a tu lado, eso te aporta una sensación de fortaleza interior, aunque sea de una forma puntual. Un amigo es un bastón emocional, un punto de apoyo vital.